Petróleo y gas: qué inversiones se esperan y cómo pueden impulsar la economía según el sector
Noticias Argentinas entrevistó al presidente de CEGLA, quien analizó las perspectivas de inversión y los desafíos para trasladar ese crecimiento al resto de la economía de cara a 2027.
Buenos Aires, 8 noviembre (NA) -- El sector energético concentra expectativas de inversión y crecimiento por el desarrollo de Vaca Muerta, pero desde la propia actividad reconocen los límites de ese impulso para el conjunto de la economía. Pedro Cascales, presidente de la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado (CEGLA), sostuvo que los proyectos pueden generar actividad para proveedores y pymes, aunque ningún sector puede sostener por sí solo la recuperación económica. “No creo que un solo sector –sea campo, minería, petróleo o gas– va a ser el que salve a la economía”, afirmó en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas. El empresario consideró que la expansión energética puede traccionar otras actividades por la demanda de bienes, servicios e infraestructura vial, ferroviaria y de comunicaciones, aunque aclaró que no cuenta con un cálculo que cuantifique ese impacto. Según CEGLA, el gas licuado de petróleo (GLP) abastece al 40% de la población argentina. Unos 20 millones de personas lo utilizan para cocinar, calefaccionarse y calentar agua mediante garrafas, cilindros y tanques a granel, entre otras. Los datos de actividad muestran diferencias entre sectores. En agosto, la explotación de minas y canteras, que incluye petróleo y gas, creció 11,1% interanual, mientras que la economía en su conjunto cayó 1,7%, de acuerdo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC. En el mismo período, la industria retrocedió 3,2%; el comercio, 3,5%; y la construcción, 2,5%. El avance de la actividad extractiva no alcanzó para compensar la baja de otras ramas. En septiembre, la producción minera –que incluye petróleo y gas– creció 7,1% interanual, mientras que la industria manufacturera cayó 1,8%. En ese escenario, reconoció que todavía es difícil precisar cuánto del impulso energético llegará al resto de la economía. Las inversiones energéticas tienen, además, plazos distintos de los que enfrenta la economía cotidiana. El presidente de CEGLA sostuvo que los proyectos abarcan varios períodos de gobierno y no espera que el proceso electoral de 2027 frene su ejecución. “¿Se puede llegar a acelerar? Puede ser, pero dudo que se ralenticen”, afirmó. Esa perspectiva de continuidad de las inversiones convive con la incertidumbre sobre la recuperación del bolsillo. Consultado por el escenario electoral, respondió que la incógnita pasa por la velocidad de la baja de la inflación y por cuándo sus efectos serán percibidos por la población. “La gran pregunta es cómo evoluciona la microeconomía, cómo evoluciona la economía en el bolsillo de la gente, y cómo lo percibe la gente en el día a día”, señaló. La inflación fue del 1,9% en septiembre, según el INDEC, mientras que los participantes del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central estimaron un 1,8% para octubre. El representante sectorial advirtió que, después de la caída inicial más pronunciada, la desaceleración se volvió gradual y resulta difícil perforar ciertos pisos. El costo del financiamiento aparece como otro de los factores que condicionan la economía. El riesgo país subió 30% durante octubre y esta semana superó los 900 puntos básicos. En este escenario, explicó que ese indicador incide en los puntos adicionales que deben pagarse sobre la tasa del Tesoro estadounidense, en una actividad que requiere grandes volúmenes de capital y cuyo “recupero se logra en décadas, ni siquiera en años”. Pero otro de los condicionantes aparece con la previsibilidad política y la seguridad jurídica. En ese sentido, dirigió su reclamo a la Nación, las provincias y los municipios por la carga impositiva: “Le pedimos que nos saque una mano de encima más que nos dé una mano” y pidió “que no nos cambien las reglas de juego, y que no nos pongan cargas impositivas o burocráticas que desalienten o directamente inviabilicen los negocios”. El empresario propuso crear un fondo anticíclico con parte de los ingresos que la expansión de Vaca Muerta genere para la Nación y las provincias. El objetivo sería amortiguar los vaivenes internacionales para que “tanto las industrias argentinas como los argentinos puedan mantener un cierto nivel de costo energético estable”. También planteó utilizar esos recursos para reducir los impuestos sobre los combustibles y la energía, una carga que, según señaló, “en definitiva termina siendo parte del costo argentino”. Agencia NA
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