Los turistas conviven con el acampe por la vivienda en la Puerta del Sol
El campamento impulsado por el Sindicato de Inquilinas ocupa desde fines de septiembre uno de los principales puntos turísticos de Madrid y sus participantes aseguran que mantendrán la protesta.
<p>Madrid, 5 de octubre (Especial para NA) — Los turistas que recorren el centro de Madrid conviven con el acampe instalado en la Puerta del Sol por la crisis de la vivienda, una protesta que comenzó tras el desalojo de una mujer mayor, Maricarmen Abascal, y que sus participantes prometen mantener a pesar del llamado a elecciones. El acampe, convocado por el Sindicato de Inquilinas, comenzó durante la noche del 26 al 27 de septiembre y modificó el paisaje habitual de uno de los sitios más transitados de la capital española, donde confluyen visitantes, comercios y manifestantes. Los vendedores de Apple y El Corte Inglés conviven con los piqueteros sin techo. Los cafés clásicos elevaron su queja, aunque muchos turistas disfrutan la cerveza y los bocadillos a metros de los parlantes de grupos como los “anticapitalistas”. El mercado del alquiler de la vivienda en España explotó con la aceleración de los desalojos y unos decretos de Sánchez que fueron volteados, lo que abrió una puja con el Partido Popular y los ultras de Vox. Los españoles amanecieron el lunes con el llamado a elecciones generales para el 29 de noviembre, hecho que no hizo mella entre los piqueteros del sindicato de inquilinos. “Nada cambian las elecciones”, dice una joven que pasa la noche en una carpa en medio de la Puerta del Sol, y agrega: “Seguiremos acá hasta que nos den una solución para tener una vivienda”. La protesta se desarrolla en medio del reclamo por el acceso a la vivienda y el aumento de los alquileres. Según los testimonios recogidos en el lugar, quienes permanecen en las carpas aseguran que no abandonarán la plaza hasta obtener respuestas. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó este lunes el desalojo inmediato del campamento solicitado por la Comunidad de Madrid, mientras la Delegación del Gobierno dispone de plazo para presentar sus alegaciones. La portavoz del Sindicato de Inquilinas, Alicia del Río, sostuvo que el acampe no tiene fecha de finalización y planteó la convocatoria a una huelga general por la vivienda para noviembre. El escenario también llama la atención de los turistas que llegan desde la Gran Vía y Callao hasta la Puerta del Sol. Las carpas, los puestos informativos y las pancartas ocupan parte del espacio alrededor de la estatua del Oso y el Madroño, uno de los símbolos más fotografiados de Madrid. La estatua del Oso y el Madroño ha sido vandalizada y quedó entre los carperos, por lo que los visitantes están impedidos de tocarla para tener suerte. Las imágenes que emanan desde las más de 1000 carpas son similares a las que en la avenida 9 de Julio fraguaban Eduardo Belliboni y Emilio Pérsico: gente hacinada, baldes de agua, botellones, mesas con folletería informativa, actos por Palestina Libre y revistas de Marx. Entre los mensajes desplegados pueden leerse consignas como “Ni casas sin gente ni gente sin casas”, “Sin hogar no hay salud mental”, “Expropiación ya” y una pancarta que ironiza sobre el mercado inmobiliario: “Tienda Quechua 250 €/mes, 1 m² — piso centro Madrid”. En Barcelona hubo choques entre los manifestantes y la policía, lo que volvió a poner el reclamo por la vivienda en el centro del debate y agitar una huelga para el 27 de octubre. Agencia NA</p>
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